El futuro de la educación

Actualizado: 17 sept 2020

¿Cómo será la educación del futuro? La pregunta es recurrente en los ámbitos académicos y su respuesta, que puede parecer una quimera, quizás no lo sea tanto.


Atendiendo al avance de las tecnologías y las sociedades y proyectándonos hacia cómo sería el mundo y la educación en 2050, se plantea que ser bilingüe será tan básico como aprender a sumar. También que los futuros alumnos estudiarán en un ambiente con mayor inteligencia artificial, desarrollos tecnológicos y en espacios abiertos, aunque ello no supondrá la pérdida de valor de la educación cara a cara.


La nueva escuela


La escuela es quizá uno de los edificios más importantes de una sociedad, junto con los hospitales y centros de investigación.

Siempre se habla de las personas que habitan dentro pero nunca de los propios edificios.


Sin embargo, la construcción de una escuela, su aulario, su patio, sus instalaciones, etc. condicionan en gran medida el proceso educativo y la metodología de enseñanza utilizada. Si a un adulto le mandas dibujar una escuela, seguramente haga con su bolígrafo un edificio rectangular con estética clásica y desfasada, con muchas ventanas correspondientes a sus aulas y con un pabellón anexo y/o un patio descubierto no atractivo visualmente. Además de estar rodeado, como si de una cárcel se tratase, por un muro alto o una verja que limita el contacto con el exterior. Esta forma de las escuelas ya nos condicionan la reforma y el avance educativo, dado que están mas pensadas para que el alumno se encuentre atado a la silla y no tanto libre por el centro. En cierta manera podríamos equipararlo a un hecho de privación del movimiento, de las relaciones sociales, del trabajo en equipo y de una subordinación del alumno al profesor.


Las aulas aumentarán en número y se reducirán en espacio, esto será debido a que habrá una menor ratio de alumnado, más profesores serán contratados y todos ellos especialistas en sus contenidos impartidos, mejorando así la ilusión, felicidad y motivación de los docentes. Los cargos de gestión serán asumidos por profesionales especialistas y los docentes no tendrán que alternar su actividad docente con la de gestión. Habrá un aula para audiovisuales, otra para plástica, otra para dibujo, otra para informática...Los profesores irán rotando sus horarios con grupos de 10-15 niños que trabajarán en equipo utilizando instalaciones de fuera y dentro de la escuela.


Clases al aire libre


Seguramente los niños de 3 a 12 años realicen más actividades fuera del aula que dentro de ella. Se buscará una mayor experimentación y una menor memorización.


Los nuevos colegios no seguirán la estructura actual, tendrán una mayor cantidad de instalaciones al aire libre y cubiertas que un típico edificio rectangular lleno de aulas.


Los niños trabajarán más con su propio cuerpo buscando sensaciones, reconociendo todas las posibilidades de movimiento, saltos, giros, lanzamientos, juegos por parejas, juego de persecución, de orientación... Desarrollarán también más las artes plásticas y el conocimiento y práctica de instrumentos musicales. Se desarrollará el pensamiento crítico y la convivencia, siempre desde la práctica y no desde el aula. Los niños serán quienes propongan actividades, el profesor será un guía de ese aprendizaje, evitando el hecho de tener quietos a los niños horas y horas en el aula. El alumnado estará motivado y sentirá con orgullo ser parte del sistema educativo, aportando ideas, trabajos, conocimientos y especialmente respetando a los demás niños.


Se trabajará el inglés en una mayor cantidad de horas desde etapa infantil, con profesores especialistas y mediante metodologías de escuchar y hablar.


Aumentará el número de salidas a museos, centros culturales, exposiciones, monumentos históricos, visitas a empresas, etc. con el fin de dotar de una gran experimentación social a todos los alumnos. En etapas preuniversitarias los estudiantes podrán estar en contacto con profesionales de todos los ámbitos que le facilitarán conocimiento sobre su profesión para ayudarles a elegir donde se verán en un futuro. De esta forma podrán conocer el trabajo de un profesional en un tanatorio hasta el trabajo de un investigador. Las familias serán requeridas para trabajos en el centro educativo, intercambiando opiniones entre las propias familias del alumnado, y colaborando en diferentes proyectos del centro.

Los exámenes desaparecerán especialmente hasta los 12-14 años. Se potenciará el trabajo de valores, las aptitudes y actitudes y las buenas prácticas. El conocimiento clásico de memorizar nombres de ríos, lagos,capitales del mundo, etc.  perderá fuerza, se enseñará a utilizar la tecnología para aprender todo eso, y sólo en la etapa a partir de los 14 años se podrá escoger el itinerario en el que uno desee especializarse, y es ahí donde se trabajarán los contenidos específicos y la memorización de datos que puedan ser útiles para la profesión del futuro de cada alumno, pero siempre dando prioridad al uso de la tecnología.


Las artes cobrarán la importancia que merecen


Quizá podamos pensar en darle la vuelta al curriculum educativo, y las materias que siempre han estado en la sombra sean las verdaderas protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje. De esta forma, se incentivarán más las artes, la música, la plástica, las técnicas audiovisuales y la motricidad. Se harán asignaturas específicas de valores y comportamiento, responsabilidad social y personal, así como emprendimiento, cuidado y conservación de la cultura y el patrimonio histórico, construcción del pensamiento crítico y fomento de lectura. Por el contrario, se reducirán horas de matemáticas y otras materias, sin perder su importancia de desarrollar sus contenidos, pero sí serán trabajados de forma distinta y siempre apoyando mucho en la tecnología.


Las TIC's


La tecnología estará muy presente y especialmente un dispositivo que tendrá cada niño para contacto directo con los padres en caso de ser necesario, así como con los cuerpos de seguridad. Las tablets perderán seguidores y habrá una especie de ordenadores más potentes y con capacidad para crear hologramas. 


Algunas clases en etapas educativas superiores serán virtuales completamente, se retransmitirán y se harán conexiones con otros docentes de otros centros y otros países, enriqueciendo la comunicación con otros profesionales e intercambio de puntos de vista sobre diferentes materias, abriendo al alumnado hacia un diálogo, debate y crítica constructiva.


Los alumnos cambiarán su libreta de notas por ordenadores, que lógicamente serán mucho más sofisticados que los actuales. Las redes sociales como facebook, twitter, etc. perderán su protagonismo actual dando lugar a otras plataformas con más posibilidades, como una plataforma que integre todo en uno, hacer una llamada virtual por medio de holograma con un conocido, llamar a un taxi con un click o ponerte en contacto con el director del centro con otro click. 


Cambios en la formación del docente


Paralelamente a este cambio se producirán cambios en el sistema universitario, las carreras universitarias para ser docente exigirán una mayor especificidad de contenidos en función del perfil docente al que se aspire en un futuro y estarán cargadas de una mayor formación práctica real con niños. Seguramente se extiendan a 5 años de los cuales 2 años serán de experiencia docente en centros educativos. Cambiará el sistema de oposición valorándose más la puesta en práctica y desenvolvimiento del docente en el aula frente a la mera reproducción de contenidos memorizados. Habrá un mayor número de plazas convocadas debido a la menor ratio de alumnado. Se buscará un modelo más personalizado, donde un profesor atienda a un máximo de 10-15 alumnos.


Debido a estos cambios, los docentes gozarán de un mayor prestigio en la sociedad y contarán con el apoyo íntegro de las familias. 



Sobre la educación de los niños